Y no han sido las plegarias de Santa Teresa ni las de Truman Capote sino las mías,
y es que por fin Chanel se hizo hombre.
y es que por fin Chanel se hizo hombre.
Me encanta esta mezcla de tweed y testosterona.
Es lo más irreverente y divertido de las propuestas para hombre del próximo invierno.
Dankzij Walter!




