En el carrusel imparable de la moda me gusta apearme de vez en cuando y volver a revisar lo que los profetas del diseño predijeron para el verano 2011, es decir: el hoy y ahora.
Todos los libros de autoayuda aconsejan no vivir constantemente pensando en el futuro y yo siempre que puedo me autoayudo.
Todos los libros de autoayuda aconsejan no vivir constantemente pensando en el futuro y yo siempre que puedo me autoayudo.
Y es así como descubro en varias colecciones masculinas un estilo que me lleva a pensar en Oliver Twist, el tierno y desgraciado personaje de Charles Dickens.
Recordemos: Oliver se queda huérfano y para sobrevivir se escapa a la gran ciudad, ese Londres del S.XIX que recibe las grandes migraciones de los habitantes del campo.
En el que el trabajo escasea y prolifera una delincuencia que sobre todo consiste en hurtos pequeños y asaltos a la propiedad privada.
Es un Londres victoriano y sórdido, con un clima frío, oscuro y lluvioso, en cuyas húmedas y sucias callejuelas sobreviven bandas de malhechores y prostitutas.
A ese mundo del hampa va a parar Oliver, pero tranquilos, tras muchas penurias heredará una fortuna y será adoptado por un buen hombre.
Recordemos: Oliver se queda huérfano y para sobrevivir se escapa a la gran ciudad, ese Londres del S.XIX que recibe las grandes migraciones de los habitantes del campo.
En el que el trabajo escasea y prolifera una delincuencia que sobre todo consiste en hurtos pequeños y asaltos a la propiedad privada.
Es un Londres victoriano y sórdido, con un clima frío, oscuro y lluvioso, en cuyas húmedas y sucias callejuelas sobreviven bandas de malhechores y prostitutas.
A ese mundo del hampa va a parar Oliver, pero tranquilos, tras muchas penurias heredará una fortuna y será adoptado por un buen hombre.
En estas propuestas veo ese aire de golfillo descarado, que para creerse más mayor se pone una americana y un bombín olvidando que lleva pantalones cortos, la cabeza siempre cubierta por la que pueda caer... si es necesario sale en calzoncillo largo, le pone un pantalón corto por encima y encandila a l@s niñ@s del callejón, lo importante de la ropa es que te permita escapar corriendo si las cosas se ponen feas, y cuando no hay ningún turbio asunto a la vista algo saldrá en los docks si lleva su atuendo marinero.
Y el colorido es el de la ciudad, para camuflarse: gris topo, blanco sucio, azul petróleo y negro, por supuesto!
Y el colorido es el de la ciudad, para camuflarse: gris topo, blanco sucio, azul petróleo y negro, por supuesto!
Todo ese mundo de Oliver Twist lo veo, pasado por el filtro del tiempo, en los tristes acontecimientos de los días pasados en ese mismo y tan distinto Londres.
"Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos; la época de la sabiduría y la época de la tontería..."
Historia de dos ciudades
Charles Dickens
"Era el mejor de los tiempos y era el peor de los tiempos; la época de la sabiduría y la época de la tontería..."
Historia de dos ciudades
Charles Dickens



