
Miuccia ha hablado de nuevo y ha tenido buenas críticas.
A primera vista la colección en general no me ha gustado, y ya me cuesta reconocerlo, ya, porque soy miuccista hasta la médula, pero la veré tantas veces en la red, en las revistas, en una bonita campaña publicitaria y leeré tantas opiniones de personas entregadas que acabaré por aceptarla, por pura familiaridad, como si lo viera...
Pero no me ha dejado indiferente y cual madalena de Proust, pero con ruedas, me ha hecho viajar en el tiempo y de nuevo me encontraba en mi infancia en el salón de mis padres viendo en la tele "Los autos locos", "Wacky Races" en inglés, dibujos animados de Hanna-Barbera inspirada en la película "La carrera del siglo", con todos aquellos curiosos personajes y sus intrépidas carreras
A primera vista la colección en general no me ha gustado, y ya me cuesta reconocerlo, ya, porque soy miuccista hasta la médula, pero la veré tantas veces en la red, en las revistas, en una bonita campaña publicitaria y leeré tantas opiniones de personas entregadas que acabaré por aceptarla, por pura familiaridad, como si lo viera...
Pero no me ha dejado indiferente y cual madalena de Proust, pero con ruedas, me ha hecho viajar en el tiempo y de nuevo me encontraba en mi infancia en el salón de mis padres viendo en la tele "Los autos locos", "Wacky Races" en inglés, dibujos animados de Hanna-Barbera inspirada en la película "La carrera del siglo", con todos aquellos curiosos personajes y sus intrépidas carreras



Esta colección me parece más propia de MiuMiu que de Prada, incluso la veo como la segunda parte de la colección de MiuMiu primavera verano 2011 con todas aquellas cazadoras de piel con grandes estrellas de colores que estaba impregnada del espíritu de Hollywood según la creadora.
Y ¿por qué? Porque encuentro que la segunda línea de Prada suele ser más juvenil, más alocada, más experimental y en la que Miuccia se permite incluso ser kitsch a su manera, y esta colección cumple estas premisas.

El patronaje, la forma, son de lo más simple, lo cual es frecuente en la casa, asunto que por otra parte y en numerosas ocasiones es de admirar pues la Sra. Prada no necesita de la ingeniería sartorial para sorprender y bien hacer, ella con un concepto hace maravillas, pero aquí la interpretación del concepto, "mujeres y coches", no me cautiva.
Alaba la papisa Menkes el contraste entre lo blando y lo duro, a mí precisamente es uno de los factores que no me han gustado (qué atrevido!), la mezcla entre la rigidez de las chaquetas y abrigos con la fluidez de faldas y vestidos no me ha resultado nada atractiva.
Alaba la papisa Menkes el contraste entre lo blando y lo duro, a mí precisamente es uno de los factores que no me han gustado (qué atrevido!), la mezcla entre la rigidez de las chaquetas y abrigos con la fluidez de faldas y vestidos no me ha resultado nada atractiva.

Las faldas y vestidos son los protagonistas, muchos de ellos plisados lo que otorga un gran movimiento a los livianos tejidos con los que están confeccionados, salvo alguna propuesta en piel.
También abundan las faldas lápiz, que terminan por encima de la rodilla, alguna en satén y varias en un minucioso guipur a juego con chaquetas y abrigos de verano.
La paleta de color tampoco me resulta atrayente: abundan colores desvaídos: amarillo, rosa, azul cielo y otros más intensos como el verde oscuro o el berenjena.
También abundan las faldas lápiz, que terminan por encima de la rodilla, alguna en satén y varias en un minucioso guipur a juego con chaquetas y abrigos de verano.
La paleta de color tampoco me resulta atrayente: abundan colores desvaídos: amarillo, rosa, azul cielo y otros más intensos como el verde oscuro o el berenjena.
Lo mejor de la colección son los estampados, que resultan frescos y divertidos, y sobre todo los complementos, especialmente los zapatos donde la automoción se enriquece con la aerodinámica.

























































